plan financiero

Creando tu plan financiero

Hay tres pasos claves para crear tu plan financiero.

1. Tu razón por qué

Comienza por descubrir la razón por la que finalmente estás decidiendo ser financieramente libre.

Quizás quieras más control sobre tu vida y tus finanzas. Tal vez tienes deuda y quieres liberarte de las cadenas de los pagos mensuales. Tal vez hayas pasado recientemente por un divorcio u otro cambio en el estilo de vida que requiere que pongas tu plan financiero en orden. Sea lo que sea, ten en claro el motivo por el que estás comenzando este viaje.

Agárrate fuerte. Escríbelo en una nota post-it y colócalo en algún lugar donde puedas verlo. Tu razón por la que seguirás adelante en esos momentos cuando las cosas no salgan según lo planeado, o cuando comiences a dudar de ti mismo. Tener un motivo convincente te mantendrá activa.

2. ¿Donde estás hoy?

Antes de llegar a donde quiere ir, debes saber en dónde te encuentras.

Haz un balance de en dónde te encuentras financieramente hoy. ¿Cuál es tu estado financiero actual? Determina qué tan rica eres realmente haciéndote esta pregunta: Si dejara de trabajar hoy, ¿cuántos días podría sobrevivir financieramente?

Mira tus gastos mensuales. Suma cuánto dinero tienes en ahorros, acciones y flujo de efectivo. Luego, para calcular tu riqueza, usa esta ecuación:

Tus ingresos / dividido por / Gastos mensuales = Tu riqueza.

3. Tu plan

Ahora que sabes dónde estás financieramente, ¿a dónde quieres ir desde aquí? Y, más importante aún, ¿cómo llegarás allí? En esta parte del proceso de planificación, hay dos preguntas que debes hacerte:

1. ¿Estoy invirtiendo para obtener ganancias de capital o flujo de efectivo?

Las ganancias de capital se obtienen cuando compras una inversión (como una acción), y se aprecia para que puedas venderla por más de lo que lo compraste. O si compras una casa, la arréglelas y la vendes para obtener ganancias de capital.

El flujo de efectivo es cuando inviertes en un activo que te paga una determinada cantidad cada mes, como comprar una casa y alquilarla. Esa renta se convierte en tu flujo de efectivo.

Ambas son buenas opciones de inversión, y esta decisión se reduce a una elección personal.

2. La segunda pregunta que debes hacerte es: ¿Cuál es mi meta?

¿Tu meta es ser financieramente libre? ¿Tu meta es saldar tus deudas? ¿Tu meta es ganar lo suficiente como para poder renunciar a tu trabajo y dedicar más tiempo a tu familia o pasiones? Sea lo que sea, ten una meta tangible y alcanzable para poder trabajar por ella.

Cómo llegar allí

Sabes dónde estás, sabes a dónde quieres ir, y sabes un poco cómo avanzarás. Pero eso aún no es suficiente. Ahora es momento de profundizar y obtener un plan más detallado.

Aquí es donde comienza tu tarea. Ahora crea el plan que te lleve a tu meta. Hay tantos vehículos de inversión disponibles para ti, así que comienza a buscar y encuentra cuál es tu inversión preferida. Aprende todo lo que puedas sobre la inversión que elegiste. Lee libros, toma clases, encuentra un mentor, habla con un asesor, estudia la sección financiera del periódico. De nuevo, esto es algo que solo tú puedes hacer, nadie puede aprender todo esto por ti.

Sé tu propio príncipe azul

La decisión es tuya. Puedes sentarte, dejar que alguien más tome las decisiones financieras por ti, confiar en tu pareja o política del gobierno para cuidarte. Estoy segura de que podrías vivir bastante cómodamente de esa forma, aunque sea por un tiempo. Pero no dura. La última década nos ha demostrado cuán caótica es la economía y cuán rápido las cosas pueden cambiar de la noche a la mañana.

No podemos controlar los altibajos de la vida. Lo único que podemos controlar es lo preparados que estamos para enfrentar los desafíos cuando llegan. ¿Es estable tu plan financiero? Tal vez es hora de hacer ese cambio y convertirte en tu propio plan financiero.

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