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Por qué ser emprendedor no es popular

La diferencia entre ser dueño de un trabajo y ser dueño de un negocio

Un prometedor titular de “The Christian Science Monitor” esta semana decía, “Por qué ser emprendedor es cada vez más popular.”

El artículo hablaba sobre un informe del Kauffman Index of Startup Activity, donde se informaba que 550.000 estadounidenses iniciaban un nuevo negocio cada mes. Eso es parte de una tendencia al alza que se mantuvo durante los últimos años.

Pero, como con todo, el contexto es clave. Kauffman llama a estas empresas “adultos pasando a ser auto-empleados dueños de negocios,” y como el profesor Edward Roberts dice, “Lo que Kauffman está viendo puede de hecho reflejar el pésimo estado de la economía fuera del sector de la innovación. Puede que esté reflejando el movimiento de tantos desempleados o mal-empleados desesperados por crear su propia empresa como el equivalente de un segundo empleo, es decir, para ganar algo de dinero para mantener a sus familias.”

En resumen, gran parte de estas nuevas empresas no son empresas en absoluto. Y las personas que las inician no son emprendedores. Son personas desesperadas que se volvieron dueños de un trabajo para poder sobrevivir.

En esencia, estas personas corrieron e iniciaron un nuevo negocio, pasando de ser empleados a ser auto-empleados moviéndose del cuadrante E al cuadrante A, el lado izquierdo del Cuadrante CASHFLOW.

La diferencia entre ser dueño de un puesto de trabajo y ser dueño de un negocio

El problema es que hay una gran diferencia entre estar en el cuadrante A y ser dueño de un trabajo, y ser un emprendedor en el cuadrante D.

Si bien uno no es necesariamente mejor que el otro, Los negocios tipo A y los negocios tipo D tienen diferentes fortalezas, debilidades, riesgos y recompensas. Muchas personas que quieren iniciar un negocio de tipo D terminan con un negocio de tipo A y quedan estancados en su búsqueda por pasar al lado derecho del Cuadrante CASHFLOW; el lado D para las grandes empresas e I para los inversores.

Muchas personas tratan de pasar del cuadrante A al cuadrante D, pero sólo unos pocos lo logran realmente. ¿Por qué? Porque los conocimientos técnicos y humanos necesarios para tener éxito en cada cuadrante son diferentes. Debes aprender las habilidades y la mentalidad requerida por un cuadrante para poder lograr el verdadero éxito allí.

Habilidades de negocios de Tipo-A Vs. Tipo-D

Si eres dueño de un negocio tipo D, puedes irte de vacaciones un año, volver, y encontrar tu negocio más rentable que cuando lo dejaste. En un negocio tipo A, si te tomas unas vacaciones de un año, no tendrás ningún negocio para cuando vuelvas.

¿Cual es la diferencia?

Poniéndolo simple, un negocio tipo A es un puesto de trabajo. Un negocio tipo D posee un sistema y luego contrata grandes empleados para operar dicho sistema. Es por eso que si un dueño de negocios de tipo D se encuentra de vacaciones, los ingresos igual siguen entrando.

Para tener éxito, el dueño de un negocio tipo D requiere:

• Poseer y controlar un sistema, y
• La capacidad de liderar personas

Para que un A pueda evolucionar a un D, necesita convertir quien es y lo que sabe en un sistema, y muchas personas no son capaces de hacer eso… o a menudo están demasiado apegadas a su sistema autónomo como para alejarse y dejar que otras personas se encarguen.

¿Puedes hacer una mejor hamburguesa que McDonald’s?

Para ilustrar mi punto, compartiré contigo una técnica que utilizo para determinar si alguien es un A o un D cuando me piden consejo sobre cómo iniciar un negocio.

Por lo general, estas personas me dicen que tienen una gran idea para un nuevo producto o idea. Escucho, por lo general durante unos 10 minutos, y dentro de ese tiempo puedo decir dónde está puesto su enfoque, ya sea en un producto o en un sistema. En esos 10 minutos, por lo general escucho palabras como éstas:

• “Este es un producto mucho mejor que el que hace XYZ”.
• “He buscado por todas partes, y nadie más tiene este producto.”
• “Te voy a dar la idea de este producto, lo único que quiero es del 25 por ciento de las ganancias.”
• “He estado trabajando en este producto durante años.”

En este punto, por lo general les pregunto una cosa: “¿Puedes tú personalmente hacer una mejor hamburguesa que McDonalds?” Hasta ahora, todo el mundo me dijo que sí. Todos pueden preparar una hamburguesa mejor.

Entonces les pregunto: “¿Puede tú personalmente construir un negocio mejor que el de McDonalds?”

La hamburguesa Vs. El negocio

Algunas personas ven la diferencia de inmediato… y algunas no. La diferencia marca si una persona está fijada en el lado izquierdo del cuadrante, el lado de los E y A, en el que se enfocan en la idea de una mejor hamburguesa; o en el lado derecho del cuadrante, el lado D e I, en el que se enfocan en el sistema de negocio.

Hago todo lo posible para explicarles que hay un montón de emprendedores que ofrecen mejores productos o servicios, así como hay miles de millones de personas que pueden hacer una mejor hamburguesa que McDonald’s; pero sólo McDonald’s creó un sistema que le sirve a miles de millones de personas.

Si la gente comienza a ver esta verdad, les sugiero visitar un McDonald’s, comprar una hamburguesa, sentarse y observar el sistema que entrega esa hamburguesa. Toma nota de los camiones que entregan la carne, el ganadero que crió la carne, el comprador que la compró, y los anuncios de televisión que la venden. Nota el entrenamiento y a los empleados. Ve la decoración, las oficinas regionales, y toda la corporación. Si pueden comenzar a entender el cuadro completo, entonces tendrán la oportunidad de pasar al lado D-I del cuadrante.

La realidad es que hay ilimitadas nuevas ideas, miles de millones de personas con productos y servicios que ofrecer, y sólo unas pocas que saben cómo construir un sistema de negocio excelente.

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