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Un inversionista educado es un inversionista asegurado

Si vas a ser un buen inversor, independientemente de en qué inviertas, necesitas comprender los seguros, o la protección contra las pérdidas. Invertir es mucho menos arriesgado cuando tienes seguro.

Más de un tipo de seguro

Hay más de un tipo de seguro cuando se trata de invertir. Hay seguros para las personas y las propiedades. También hay seguros contra los ciclos del mercado. Y también hay seguros contra errores, omisiones y demandas. Los inversores profesionales siempre están preocupados por la protección. Cuando le das tu dinero a un experto financiero, una pregunta muy importante es, “¿Qué tan seguro está mi dinero?” Los inversionistas profesionales no simplemente “invierten a largo plazo, compran, mantienen, diversifican y rezan.”

Los ricos también utilizan las entidades jurídicas como formas de seguro. Padre Pobre estaba muy orgulloso de que su casa, su coche y sus otras pertenencias estuvieran a su nombre personal. En cambio, Padre Rico tenía la mayoría de sus activos valiosos a nombre de entidades legales tales como corporaciones, fideicomisos y sociedades limitadas. Debido a que vivimos en una sociedad litigiosa, él quería poseer personalmente lo menos posible. Para mi padre rico, una persona jurídica era una forma de seguro. Hoy en día hay incluso más tipos de entidades disponibles. Diferentes entidades son apropiadas para diferentes tipos de activos.

Dos tipos de seguro

Los seguros se pueden dividir en dos categorías distintas:

1. Seguros que puedes comprar

Cuando compras una propiedad inmobiliaria comercial, adquirir un seguro es fácil. Simplemente pagas por él. Es lo mismo para el seguro de tu coche o de vida. No tienes que hacer mucho más que encontrar un buen agente y comprar el tipo adecuado de seguro.

2. Seguros que tienes que aprender a adquirir

Elegir la entidad jurídica adecuada es muy importante para los inversionistas profesionales. Ellos buscan el asesoramiento de expertos, como sus abogados y asesores fiscales, para asegurarse de que lograrán la máxima protección para sus inversiones.

Con la segunda forma de seguro tienes que realmente invertir tiempo para aprender a usarlo, o encontrar los miembros adecuados de tu equipo con esa experiencia.

También puedes usar la propiedad intelectual como otra forma de seguro. Protege lo que creas al no permitir que otros lo usen sin tu permiso.

Al invertir en el mercado de valores, también tienes que aprender a utilizar los seguros. Por ejemplo, debes aprender a usar las opciones de venta y las opciones de compra. Las opciones no son sólo una forma de seguro; son una forma de apalancamiento.

Los inversionistas educados son proactivos cuando se trata de la protección sus activos. Recuerda siempre que la primera regla de los seguros es: No puedes comprar el seguro cuando lo necesitas. Siempre debes comprar el seguro antes de necesitarlo.

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