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La guía de Steve Jobs para manipular a la gente y conseguir lo que quieres. Parte I

Steve Jobs murió hace más de cinco años, a la edad de 56 años.

Jobs lanzó dos de las compañías más valiosas y creativas de los tiempos modernos: Apple y Pixar, pero no alcanzó esas alturas siguiendo las reglas todo el tiempo.

Jobs se enfrentó a muchos obstáculos para conseguir que Apple y Pixar despegaran. Pero tenía una manera única de elaborar su propia realidad, un “campo de distorsión” que usaría para persuadir a la gente de que sus creencias personales eran realmente hechos, con eso impulsó sus empresas hacia adelante.

También uso una combinación de tácticas de manipulación para asegurar sus victorias, particularmente en reuniones de la junta directiva, con algunos de los ejecutivos más poderosos del mundo.

Muchos consideran a Jobs un genio, y todos pueden aprender una cosa o dos de sus tácticas.

Aquí te enseñaremos cómo conseguir lo que quieres, ya sea en tu carrera o en tu vida en general, usando ejemplos de la vida de Jobs. La mayoría de estas historias fueron tomadas de la biografía de Steve Jobs de Walter Isaacson.

Habla con pasión. La gente puede ser influenciada por poderosas muestras de emoción.

Hablar era una parte clave del repertorio de Jobs, y debe ser parte de la tuya también. El proceso de venta (de ti o algún producto) es la clave para hacer que otros compren tus ideas.

Antes de que Apple lanzara iTunes en 2001, Jobs se reunió con decenas de músicos con la esperanza de convencer a las discográficas para que se unieran al plan de iTunes. Una de las personas con las que Jobs habló fue con el destacado trompetista Wynton Marsalis.

Marsalis dijo que Jobs habló durante dos horas seguidas.

“Era un hombre poseído” dijo. “Después de un rato, comencé a mirarlo a él y no a la computadora, porque estaba fascinado con su pasión.”

También habló de las ideas de su equipo de anuncios con similar pasión sobre “asegurarse de que casi cada anuncio que produjeran fuera infundido con su emoción.” Los comerciales resultantes, como el anuncio de “1984” y los del iPod silhouette, ayudaron a Apple a convertirse en algo mucho más que una empresa de computadoras.

Ser brutalmente honesto te ayudará a construir seguidores fuertes.

Cuando Steve Jobs volvió a Apple por su segundo período en 1997, inmediatamente se puso a trabajar tratando de revitalizar la empresa que comenzó, la cual estaba sufriendo por demasiados productos y muy poca dirección. Jobs llamó a los principales empleados de Apple al auditorio y, usando pantalones cortos y zapatillas deportivas, se subió al escenario y pidió a todos que le dijeran “qué está mal en este lugar.”

Después de algunas murmuraciones y respuestas blandas, Jobs cortó a todos con “¡Son los productos! Entonces, ¿Qué está mal con los productos?” Otra vez, más murmullos. Jobs gritó: “¡Los productos apestan! ¡Ya no hay sexo en ellos!

La gente compraba las ideas de Jobs porque siempre estaba entusiasmado con lo que decía. Como más tarde le dijo a su biógrafo (énfasis nuestro):

“No creo que fuera grosero con las personas, pero si algo apesta, se lo digo a la gente en su cara. Es mi trabajo ser honesto. Sé de lo que estoy hablando, y por lo general resulto estar en lo correcto. Esa es la cultura que trato de crear. Somos brutalmente honestos los unos con los otros, y cualquiera puede decirme que piensan que lo que digo es una mierda, y yo puedo decirles lo mismo… Eso es lo que se necesita para estar en la habitación: Tienes que ser capaz de ser súper honesto.”

Trabaja duro, y los demás te respetarán. El respeto es un primer paso crucial para conseguir lo que quieres.

Steve Jobs tenía una increíble ética de trabajo. Jobs le dijo su biógrafo que cuando regresó a Apple en 1996, trabajaba desde las 7 a .m. hasta las 9 p.m. todos los días, ya que todavía estaba liderando las operaciones de Pixar.

Trabajó incansablemente y sufrió de cálculos renales. Pero insistió en motivar a ambas compañías mostrándose constantemente y empujando a la gente a hacer los mejores productos posibles, y lo respetaron por eso.

Desarma a la gente con seducción y adulación.

Ya sea que trabajan para ti, o tú estés trabajando para ellos, la gente busca continuamente la aprobación por sus acciones; así que ellos responden muy bien al afecto.

Y si sigues dándoselos, eventualmente lo anhelarán. De la biografía de Isaacson (énfasis nuestro):

“Jobs podía seducir y encantar a la gente a voluntad, y le gustaba hacerlo. Personas como (ex CEO de Apple) Amelio y Sculley se permitieron creer eso porque Jobs los encantaba, significaba que les agradaba y respetaba. Era una impresión que a veces promovía regalando halagos insinceros a aquellos hambrientos por ellos. Pero Jobs podía ser encantador con las personas que odiaba con la misma facilidad con la que podía estar insultando a la gente que le agradaba.

Proclama que todas las buenas ideas son tuyas – y si estás invirtiendo tu posición, ponte detrás de la nueva idea con todas tus fuerzas. Las memorias del pasado pueden ser fácilmente manipuladas.

Steve Jobs no estaba en lo correcto todo el tiempo, pero era un maestro en convencer a la gente que lo estaba. Entonces, ¿cómo lo hacía? Se paraba firmemente en una posición, y si tu posición era realmente mejor que la suya, no solo no lo reconocería: adoptaría tu posición como la suya, lo que te pondría fuera de balance.

Bud Tribble, un ex ingeniero de Mac, tenía esto para decir en la biografía de Jobs (énfasis nuestro):

“Sólo porque te decía que algo era horrible o genial, no significaba necesariamente que sentiría lo mismo mañana. Si le decías una nueva idea, por lo general te decía que era estúpida. Pero entonces, si en realidad le gustaba, exactamente una semana después, volvería contigo y te propondría tu idea, como si se le hubiera ocurrido a él.

Un ejemplo: Cuando Apple decidió abrir tiendas para sus productos, el vicepresidente de ventas de Jobs, Ron Johnson, creó la idea de un “Genius Bar”, que contaría con “la gente más inteligente de Mac”. Al principio Jobs dijo que era una locura. “No puedes llamarlos genios. Son geeks,” dijo. “Ellos no tienen las habilidades para estar en algo llamado barra de genios.” Al día siguiente, se le dijo al consejo general de Apple que registrara el nombre de “Genius Bar.”

Toma decisiones rápida y definitivamente. Siempre puedes cambiar las cosas más tarde.

Cuando se trataba de hacer nuevos productos, Apple raramente consideraba los estudios, encuestas e investigaciones. También era raro que una decisión importante tomara varios meses; Jobs tendían a aburrirse fácilmente y era rápido en seguir sus instintos.

En el caso de los primeros iMacs, Jobs inmediatamente decidió que Apple lanzaría las nuevas computadoras en un arco iris de colores dulces.

Jony Ive, jefe de diseño de Apple, dijo que “en la mayoría de los lugares, esa decisión habría tomado meses. Steve la tomó en media hora.

En la misma computadora, el ingeniero de iMac Jon Rubinstein trató de argumentar que el iMac debería venir con una bandeja de CD; pero Jobs detestaba las bandejas de CD y realmente quería una unidad en una ranura de gama alta. En esa decisión en particular, Jobs estaba equivocado; grabar música sólo se podía lograr en las bandejas de CD, y cuando esa tendencia despegó, la primera ronda de iMacs quedaron atrás. Pero como Jobs era capaz de tomar decisiones rápidas, las primeras iMacs llegaron a tiempo, y los equipos de segunda generación incluían la unidad de CD que podía ripear y quemar música, que fue la pieza necesaria para que Apple lanzara iTunes y el iPod.

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