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Cómo presupuestar tu dinero de la manera en que lo hacen los ricos

Por qué los consejos presupuestarios convencionales no sirven

Presupuestar es un tema candente, especialmente durante la temporada de vacaciones. Después de todo, hay un montón de compras que se realizan en esta época del año!

Algunas personas pasan todo el año ahorrando para poder gastarlo todo en regalos para sus seres queridos en las vacaciones.

Detrás del deseo de aprender más sobre presupuestar está realmente un deseo de administrar mejor el dinero. Sin embargo, el problema con la mayoría de los consejos para presupuestar tradicionales es que se enfocan en la escasez y no en la abundancia.

Toma, por ejemplo, el tradicional consejo de “vivir por debajo de tus posibilidades.” Lo que realmente significa es negarte a ti mismo las cosas más finas de la vida. Es una filosofía para salir adelante financieramente restando cosas. Eso no suma.

Otro consejo común es pagar todas tus facturas y entonces ahorrar lo que queda de tu dinero. Traducido eso significa, pagarle a los demás primero y entonces quedarte con lo que puedas. El problema es que rara vez hay algo con lo qué quedarse!

Al principio de nuestra relación, Robert y yo tuvimos una manera diferente de presupuestar nuestro dinero, una forma que parece contra-intuitiva al principio, pero que nos sirvió durante muchas décadas.

Págate primero

Cuando teníamos poco o nada de dinero, igual contratamos un contador para ayudarnos a administrar nuestros gastos.

Cada mes, nuestra contadora re reunía con nosotros con nuestros gastos y nos daba sus consejos sobre cómo repartir el poco dinero que teníamos. Si bien comprendíamos de dónde venían, no seguimos sus consejos.

En lugar de eso, apartamos dinero a un lado para nosotros primero y entonces pagamos los gastos que podíamos, difiriendo los otros pagos el mayor tiempo posible. En última instancia, abrazamos la filosofía de cada dueño de negocio, incluyendo de aquellos que intentaban conseguir dinero de nosotros. Era nuestro dinero, y lo pagábamos cuando quisiéramos.

Haz de la inversión un gasto

Con el dinero extra que apartábamos cada mes, creamos una parte en nuestro presupuesto que era para invertir. Incluimos ese fondo de inversión en nuestra columna de gastos.

Al igual que con cualquier otro acreedor, teníamos obligaciones con esa columna de gastos de inversión y elegimos hacerle un pago cada mes. Esa decisión nos dio el capital que necesitábamos para hacer algunas de nuestras primeras inversiones.

Pregunta cómo

La mayoría de los ejercicios presupuestarios comienzan con las palabras “No podemos pagar eso.” En lugar de aceptar este status quo, nos propusimos adoptar estas palabras, “¿Cómo podemos pagar eso?”

Este simple cambio en el lenguaje nos permitió ampliar nuestros pensamientos cuando se trata de nuestro presupuesto.

En lugar de limitarnos a confiar en nuestros flujos de ingresos entrantes y existentes, nos obligamos a fijar metas de ingresos y cumplirlas pensando con creatividad en cómo podíamos generar más ingresos. El resultado fue nuevos productos y servicios que no habíamos explorado previamente en nuestro negocio. Estábamos creciendo tanto nosotros como nuestro negocio.

Devolver

Nuestro presupuesto no era solo sobre nosotros y nuestras ganancias. También se trataba de devolver.

Comprendimos que cuando mucho se te ha confiado, también se requiere mucho de ti. Por lo tanto, siempre hicimos una prioridad dar un cierto porcentaje de nuestros ingresos a causas que nos importaban, incluso cuando dolía hacerlo. Mucho se había invertido en nosotros, así que sabíamos que necesitábamos invertir mucho en otros también. Esto era algo no negociable, e hizo maravillas ayudándonos a crecer financieramente, y como individuos.

Tómate un tiempo para evaluar cómo presupuestas tu dinero. ¿Lo haces como una persona pobre o una persona rica? ¿Qué ajustes puedes hacer para cambiar la forma en que manejas el dinero y las inversiones?

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